DESASTRE (203)
Lo hondo de
lo más fangoso en su esencia, chilla a la vista y se oyen las mentiras que
quedan.
Bien, cuando
te llamo al teléfono rojo no caben las monedas, paran rápido secuestran las
intenciones buenas.
En alma que
ve lo que se rompe, esa decisión, de interponer su idea más absurda e inaudita.
Soñar que
cascadas rompen a llorar, mientras los arboles acompañan el melancólico
destino, de un paraje experto en caminos inequívocos.
@comic_poet

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