PRUEBAS (152)
Arena en las piedras de estaciones que paran en verdaderas paradas de catastrófica situación y se debaten entre la esperanza y la desesperación.
Debajo de
tanto bulto abrupto, ensordecido por los himnos de extremo a extremo, de gentes
que aún cayendo la lluvia se ajunta y permanecen en la muchedumbre que apegan aún más a las tradiciones.
A ciertas
alturas con cuidado de no descender demasiado por la ladera puntiaguda, que con
tan buena suerte esquivarse será pan comido, si se emplea bien los
conocimientos para evitar las recaídas, a heridas salinizar tal vez así se
remedie de media la prueba a emprender y terminar.
Si me
encogiera de hombros no quisiera la
pretensión en medio del apabullamiento que de la noche cayera regada de deseo,
la ansia de crear un momento que nos viera juntarnos a ambos y recrear sin
parar el sentimiento esperado.

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