DESTINO(113)
En una
historia de las que empiezan y no sabes como seguirá, me tropecé en el destino
con una moneda, levanté la cabeza y justo delante de mi te vi, a lo lejos, tus
ojos me cercaron sin creerlo, sin imaginarlo.
Hora ya de
dormir, se caen los parpados, aparecen tus labios hablando en mudo, deseo oírte,
no alcanzo el sonido de tu voz perdida, angustiada, sudada, sin saber a nada,
me despierto ha sido un mal sueño de ésos que te dejan anonadada.
Vuelvo a
pasar por donde crucé tu mirada, sin encontrar la respuesta, comienzo a divagar
en la idea ficticia de que no pudiste ser mi realidad si no otra fantasía más.
No pienso
más sobre ello, sigo yendo a lo mismo, pasando meses de largo, es como ver algo
sin sabor sin olor.
Un día
paseando, aúno sin querer que una palabra exclamada viene a mis oídos, golpe
rápido de cuello girando hacia mi espalda, apreto fuerte los dedos en mis
palmas, y un escalofrío invade mi vientre, ahí de pie tu me silbas de regalo me guiñas.

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